jueves, 28 de abril de 2011

LA PARADOJA DE LAS ESTADÍSTICAS

Se ha dicho que las estadísticas deben ser actualizadas, exactas y recoger la información suficiente como para monitorear adecuadamente el trabajo. En la medida que las estadísticas son mejores, se convierten en una herramienta más eficiente para nuevos alcances.
Pero, al mismo tiempo, se puede producir el problema de que las estadísticas llegan a ser tan completas que pueden llegar a sustituir a la realidad. Es decir, las personas que monitorean pueden confiarse tanto de las buenas estadísticas que terminan sustituyendo la realidad misma por los reportes.
A partir de allí, las metas, proyecciones, evaluaciones y los aspectos principales del trabajo se harán sobre la base de una realidad de papel y tinta; pero no la auténtica realidad. En tal caso, las estadísticas se convierten en una barrera para accesar a la realidad.
Esa es la paradoja de las estadísticas. Debemos esforzarnos por tener estadísticas cada vez más eficientes, pero al mismo tiempo se esta construyendo un instrumento que puede alejarnos de la realidad en lugar de acercarnos.
Para evitar tal paradoja, quienes monitorean, deben estar siempre en continuo contacto con la realidad. Deben estar inmersos en el trabajo real de las casas. Deben relacionarse permanentemente con la vida de las células y confrontar constantemente la realidad con las estadísticas. Solamente así las estadísticas no perderán su verdadera utilidad.

VERSIÓN EN INGLÉS

The statistics paradox.

It has been said that statistics should be updated, accurate and collect enough information to monitor the work properly. The statistics become a more efficient tool for new achievements as they are improved.

But at the same time, a problem of statistics becoming so complete that they may replace the reality can occur. That is, that people who monitor can rely so much on good statistics that end up replacing reality itself for the reports.

From there on, goals, projections, evaluations and key aspects of the work will be done based on a reality of paper and ink, but not on the true reality. In such a case, statistics become a barrier to access reality.
That is the statistics paradox. We must strive to have even more efficient statistics, but at the same time a tool that can move us away from reality instead of bringing us closer to it, is being built.
To avoid such paradox, who monitors, must always be in continuous contact with reality, and must be immersed in the real work of the houses, must permanently relate with the life of the cells and continuously confront the reality with the statistics. Only then the statistics will not lose their true benefit.