jueves, 7 de abril de 2011

LAS ESTADÍSTICAS Y LAS METAS.

Llevar estadísticas de las células es importante porque es un asunto que está muy ligado al de las metas. Solamente se puede saber cómo se encuentra una iglesia con relación a sus metas por medio de los registros estadísticos.
Como bien se ha dicho: lo que no se puede medir, no se puede monitorear. Pero el avance del trabajo celular sí puede ser medido. Consecuentemente, también puede ser monitoreado. Por ello, las estadísticas deben ser fiables, precisas y periódicas. Asegurando esas características, las estadísticas se vuelven una herramienta poderosa para evaluar y dirigir el trabajo celular.
Sin duda que los aspectos numéricos son solo una parte del trabajo celular. Pero, siendo parte de él, es importante no descuidarlo. No se debe dejar de lado el control estadístico bajo la excusa que lo más importante de las células no son los números sino la comunión o el evangelismo. Pero, aún la comunión y el evangelismo son medibles.
Obviamente, el llevar registros estadísticos demanda esfuerzo y constancia. Pero, una vez el mecanismo de recopilación de datos está establecido, el proceso transcurrirá sin dificultades cada semana. Existen aplicaciones informáticas para facilitar el trabajo. Pero, es probable que una iglesia prefiera desarrollar su propio sistema. Lo importante es no dejar a la deriva una herramienta vital para el alcance de las metas.


VERSIÓN EN INGLÉS

Statistics and Goals.

It is important to keep cells’ statistics because this is an issue that is closely tied to the goals. You can only know how a church is doing in relation to its goals through the statistical records.

As it has been said whatever can not be measured, can not be monitored. But the progress of the cell work can be measured. Consequently, it can also be monitored. Therefore, the statistics must be reliable, accurate and periodical. Securing these characteristics, the statistics become a powerful tool to assess and direct the cell work.

There is no doubt that the numerical aspects are only one part of the cell work. But as part of it, is important not to neglect it. The statistical control must not be left aside under the excuse that the most important thing about cells is not the numbers but the fellowship or the evangelism. But even the fellowship and evangelism are measurable.

Obviously, keeping statistical archives demands effort and perseverance. But, once the data collection mechanism is established, the process will elapse without difficulty each week. There are computer applications to facilitate the work. But a church is likely to prefer to develop its own system. The important thing is not to let a vital tool for the achievement of goals drift away.