jueves, 24 de febrero de 2011

LA COMUNIÓN CONDUCE A LA EVANGELIZACIÓN

La experiencia de comunidad que se vive en una reunión de casa es uno de los elementos que la convierten en una fuerza evangelizadora. No existe una oposición como la de afirmar que si una célula fomenta la comunión descuidará la evangelización. O, por el contrario, que si se dedica a evangelizar se obstaculizará la comunión.
En el modelo de la iglesia del Nuevo Testamento los dos elementos se sustentaban mutuamente. “De casa en casa partían el pan y compartían la comida con alegría y generosidad, alabando a Dios y disfrutando de la estimación general del pueblo. Y cada día el Señor añadía al grupo los que iban siendo salvos.” Hechos 2:46-47
Claramente se nota en este pasaje, como en otros, que la comunión y la evangelización son dos caras de una misma moneda. La una no excluye a la otra. Lo cierto es que la una no es posible sin la otra. Cuando una célula fomenta la comunión entre sus miembros se vuelve una comunidad muy atractiva para un mundo despersonalizado. Y cuando se trabaja en evangelizar se profundizan los lazos de comunión dentro del grupo. Haber evangelizado bien, es haber construido una buena comunión. Tener una buena comunión, producirá evangelización.

VERSIÓN EN INGLÉS

Fellowship leads to evangelization.
The experience of fellowship lived in a house meeting is one of the elements that make it an evangelizing force. There is no opposition as to assert that if a cell promotes fellowship it will neglect evangelization. Or, conversely, that if it engages in evangelism, fellowship will be hindered.
In the model of the New Testament Church the two elements were mutually supportive. " and they, continuing daily with one accord in the temple, and breaking bread from house to house, did eat their meat with gladness and singleness of heart, praising God, and having favour with all the people. And the Lord added to the church daily such as should be saved. "Acts 2:46-47

It is clearly seen in this passage, as in others, that fellowship and evangelization are the two sides of a same coin. The one does not exclude the other. The truth is that one is not possible without the other. When a cell promotes fellowship among its members it becomes a very attractive community to an impersonal world. And when you work in evangelizing the bonds of fellowship deepen within the group. To have evangelized right, is to have built good fellowship. Having good fellowship, will produce evangelization.