jueves, 21 de noviembre de 2013

LA CULTURA DE LA PUNTUALIDAD.

Es muy conocida la tradición de impuntualidad que existe entre muchos latinoamericanos. Cuando los evangélicos acuerdan una reunión y fijan la hora, siempre hacen una pregunta: ¿Hora cristiana o salvadoreña? Con ello quieren preguntar si se comenzará con puntualidad o no. Se da por entendido que la hora salvadoreña es aquella que comienza 30, 40 o 60 minutos después.
Cuando nació la iglesia Elim lo hizo con un sentido de responsabilidad y honestidad. Eso se expresaba hasta en las cosas más sencillas como la puntualidad. El ser puntuales es algo que se logró luchando contra la tradición cultural. Al iniciar mi ministerio, llegó el día del primer culto dominical. Habíamos fijado la hora a las 9 AM. A esa hora, como es tradicional, no había nadie en la iglesia excepto el joven encargado de las alabanzas y yo. Al llegar las 9 AM le dije al joven que iniciara el servicio. Él se asustó y me respondió: - Pero si no ha venido nadie-
No importa, le respondí. Comience ya. Él volvió a preguntarme: - Pero ¿cómo voy a cantar si no hay nadie?-
-Yo voy a cantar con usted- le respondí. Debo aclarar que la iglesia apenas estaba naciendo. No teníamos instrumentos musicales ni músicos. Todos los cantos eran a capela. Creo que aquel joven se sentía ridículo al pasar al frente y saludar a los “hermanos” cuando realmente solo estaba yo. Y luego comenzar a dirigir los cantos cuando realmente solo cantaría él y yo. Pero el servicio comenzó puntual. En el transcurso, pude ver que los hermanos entraban al edificio apresurados a la vez que apenados por llegar tarde. Eso fue suficiente. Todos entendieron que la cultura de la iglesia incluía la honestidad con la hora.
Cuando comenzamos el trabajo celular, no tengo duda que uno de los elementos del éxito fue el comenzar a la hora establecida ¡Y finalizar a la hora ofrecida! Recuerdo una de las primeras células donde una señora invitada quedó sorprendida cuando la reunión en una casa comenzó puntual y finalizó a la hora mencionada. –Si así son las cosas, continuaré asistiendo- Recuerdo que dijo. Y así fue, ella continuó asistiendo y ahora ya tiene 25 años de ser fiel a Jesús. La puntualidad debe ser otra expresión de honestidad en las actividades cristianas.


TRADUCCIÓN AL INGLÉS

The culture of punctuality.
The unpunctuality tradition that exists among many Latin Americans is well known. When evangelicals agree to a meeting and set the time, they always make a question: Christian or Salvadoran Time?  With this question they want to ask if it will start on time or not. It is understood that the Salvadoran time is the one that starts 30, 40 or 60 minutes later.
When Elim church was born it did so with a sense of responsibility and honesty. That was expressed even in the simplest things like punctuality. Being punctual is something that was achieved battling against the cultural tradition. At the start of my ministry, the day of the first Sunday service came. We had set the time at 9 AM. At that time, as usual, there was no one in the church except the young man in charge of the praises and me. When it was 9 AM I told the young man to start the service. He was shocked and said: But no one has arrived yet.
It doesn’t matter, I answered. Start now. He asked again:  But how will I sing if there is no one?
I will sing with you, I replied. I should clarify that the church was just being born. We didn’t have musical instruments or musicians. All songs were a cappella. I think the young man felt ridiculous to come to the front and greet the "brethren" when it was really just me. And then start to lead the singing when only I and he would sing. But the service started on time. Along the way, I could see the brethren entering the building with rush and embarrassment for being late. That was enough. Everyone understood that the church’s culture included the honesty with time.

When we started the cell work, I have no doubt that one of the elements of success was starting at the scheduled time and finishing at the time offered! I remember one of the first cells where a lady that had been invited was surprised when the meeting in a house started on time and ended at the mentioned hour. If that's the way it is going to be I will continue attending - I remember she said. And so, she continued to attend and now she has been faithful to Jesus for 25 years. Punctuality should be another expression of honesty in Christian activities.