jueves, 29 de marzo de 2018

EL LÍDER ESCUCHANDO A JESÚS

Para poder ser efectivo en su trabajo el líder de célula necesita poseer dependencia de Dios. Sus ejes de trabajo tales como la oración, el evangelismo, el cuidar y el discipular a otros para que sean nuevos líderes son cosas que solamente se pueden realizar bien escuchando a Jesús y siguiendo sus instrucciones. Pero ¿cómo podemos escuchar la voz de Dios?

Esta es una pregunta que los cristianos formulan con frecuencia. Usualmente, las personas esperan que Dios les hable por medio de señales, sueños, visiones, ángeles u otra persona que se presume profeta. Si bien, todas las cosas son posibles para Dios, en el Nuevo Testamento encontramos que tales medios no eran usuales en la revelación de la voluntad de Dios. Lo que sí encontramos es al Espíritu Santo hablando y, sobre todo, las Escrituras siendo utilizadas para comprender su voluntad.

El desarrollar la capacidad de discernir la voluntad de Dios por medio de la lectura de la Biblia y el discernimiento del Espíritu Santo es la clave para conocer su voluntad y seguirla. Alguien dijo que el 90% de la revelación de la voluntad de Dios la recibimos por medio de la Biblia. Cuando el líder de célula desarrolla ese hábito, no tendrá mayores problemas para discernir la voz de Jesús. Pero, como todo hábito, se necesita la repetición constante hasta que se convierte en un estilo de vida.


TRADUCCIÓN AL INGLÉS

The leader listening to Jesus
In order to be effective in his work the cell leader needs to have dependence on God. His axes of work such as prayer, evangelism, caring and discipling others to be new leaders are things that can only be done well by listening to Jesus and following his instructions. But, how can we hear the voice of God?

This is a question that Christians often ask. Usually, people expect God to speak to them through signs, dreams, visions, angels, or another person who is presumed to be a prophet. Although all things are possible for God, in the New Testament we find that such means were not usual in the revelation of God's will. What we do find is the Holy Spirit speaking and, above all, the Scriptures being used to understand his will.

Developing the ability to discern the will of God through the reading of the Bible and the discernment of the Holy Spirit is the key to knowing his will and following it. Someone said that 90% of the revelation of God's will is received through the Bible. When the cell leader develops that habit, he will not have much trouble discerning the voice of Jesus. But, like any habit, constant repetition is needed until it becomes a lifestyle.


TRADUCCIÓN AL PORTUGUÉS

Compreendendo a vontade de Deus através de sua palabra
Para ser eficaz, o líder da célula deve ser dependente de Deus. O ministério, assim como evangelizar, cuidar e discipular os outros a serem novos líderes, só pode ser feito de forma eficaz ao ouvir Jesus e seguir Suas instruções. Mas, como podemos ouvir a voz de Deus?
Esta é uma questão que os cristãos frequentemente perguntam. Geralmente, as pessoas esperam que Deus fale com elas através de sinais, sonhos, visões, anjos ou outra pessoa que se supõe ser um profeta. Embora todas as coisas sejam possíveis para Deus, no Novo Testamento encontramos que tais meios não eram habituais na revelação da vontade de Deus. O que achamos é o Espírito Santo usando a Palavra de Deus para ajudar as pessoas a entender e fazer a vontade dEle.

Desenvolver a capacidade de discernir a vontade de Deus através da leitura da Bíblia e do discernimento do Espírito Santo é a chave para conhecer Sua vontade e segui-la. Alguém disse que 90% da revelação da vontade de Deus é recebida através da Bíblia. Quando o líder da célula desenvolve esse hábito, ele não terá muitos problemas em discernir a voz de Jesus. Mas, como qualquer hábito, a repetição constante é necessária até se tornar um estilo de vida.

jueves, 8 de marzo de 2018

MANTENIENDO LA FRESCURA EN LA CÉLULA

El trabajo celular por su naturaleza es cíclico. Cada semana se repite el mismo orden y cada reunión de célula sigue un patrón determinado de antemano. Ello puede convertirse en una rutina que se realice de manera mecánica. Cuando eso ocurre, el trabajo se vuelve insípido y pierde rápidamente la pasión. Un líder así no podrá continuar al frente de una célula por mucho tiempo, ya sea que él desista o que los miembros de la célula se duerman.

Para evitar que eso ocurra es esencial poder abrir el espacio para la manifestación del Espíritu Santo en la célula. Más que depender de un programa, es vital depender del Espíritu. Las necesidades de las personas solamente pueden ser llenadas por el Espíritu. A veces, los humanos no podemos ni siquiera percibir esas necesidades; menos resolverlas. Pero, los dones del Espíritu Santo sí pueden hacerlo.

El líder debe desarrollar una sensibilidad especial hacia las intenciones del Espíritu. Debe crear en la célula el ambiente para que operen los dones del Espíritu. Debe instruir a los miembros de la célula que para descubran sus propios dones. De esa manera, cada reunión de célula será una experiencia nueva y tanto el líder como las demás personas se sentirán muy animadas de continuar con el esfuerzo de llevar a otros a los pies de Jesús.


TRADUCCIÓN AL INGLÉS

Keeping the freshness in the cell 
Cell work by its nature is cyclical. Each week the same order is repeated and each cell meeting follows a predetermined pattern. This can become a routine that is done mechanically. When that happens, the work becomes insipid and the passion is quickly lost. A leader such as this will not be able to continue in charge of a cell for a long time, he will either desist or the members of the cell will fall asleep.

To prevent that from happening, it is essential to be able to open the space for the manifestation of the Holy Spirit in the cell. More than depending on a program, it is vital to depend on the Spirit. People’s needs can be filled only by the Spirit. Sometimes, humans cannot even perceive those needs; least solve them. But, the gifts of the Holy Spirit can do it.                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                

The leader must develop a special sensitivity towards the intentions of the Spirit. He must create in the cell the environment for the gifts of the Spirit to operate. He must instruct the members of the cell to discover their own gifts. In that way, each cell meeting will be a new experience and both the leader and the others will feel very encouraged to continue with the effort to bring others to the feet of Jesus.

TRADUCCIÓN AL PORTUGUÉS
Manter o frescor na célula
O trabalho celular por sua natureza é cíclico. Cada semana, a mesma ordem é repetida e cada reunião celular segue um padrão predeterminado. Isso pode se tornar uma rotina quando é feito mecanicamente. Quando isso acontece, o trabalho torna-se insípido e a paixão é rapidamente perdida. Um líder que está apenas passando pelos movimentos não vai continuar por um longo período de tempo – ou ele vai abandonar ou os líderes vão adormecer e parar de aparecer.
Para evitar que isso aconteça, é essencial permitir que o Espírito Santo trabalhe livremente na célula. Mais do que depender de um programa, é vital depender do Espírito. As necessidades das pessoas só podem ser preenchidas pelo Espírito. Às vezes, os humanos não conseguem nem mesmo perceber essas necessidades; muito menos resolvê-las. Mas, o Espírito Santo através da manifestação de seus dons pode fazê-lo.
O líder deve desenvolver uma sensibilidade especial às intenções do Espírito. Ele deve criar na célula o ambiente para que os dons do Espírito operem. Ele deve instruir os membros da célula a descobrir seus próprios dons. Desta forma, cada reunião celular será uma nova experiência e tanto o líder quanto os outros se sentirão muito encorajados a continuar trazendo as pessoas aos pés de Jesus. 

jueves, 1 de marzo de 2018

UNA ANFITRIONA INCANSABLE

Al comenzar el trabajo celular en Elim de Santa Ana, capacité a un grupo inicial de diez líderes. La capacitación fue prolongada y me tomé el tiempo suficiente para que todos los conceptos quedaran claros. Paralelamente, estaba enseñando a la iglesia sobre el tema. Cuando todo estuvo listo solicité a la iglesia diez voluntarios para ser los primeros anfitriones. Pero, por más esfuerzos que hice solamente aparecieron nueve anfitriones. Uno de los líderes tuvo que esperar hasta que surgiera un nuevo anfitrión.

Entre esos primeros nueve líderes se encontraba Hortensia. Ella abrió las puertas de su hogar desde el principio y continuó así por años. La célula en su casa se multiplicó muchas veces, quizá unas 40 veces y dio origen a toda una zona con su respectivo pastor. Después de unos 10 años de servir como anfitriona pensé que ya era bastante lo que ella había hecho por la causa del evangelio y consideré que merecía tener un descanso. Lo platiqué con su pastor de zona quien también estuvo de acuerdo conmigo en que ella merecía descansar. La célula en su casa se trasladó a otro hogar, pero, al día siguiente, llegó a buscarme a la iglesia. Ella lloraba como una niña y me decía:
- Por favor, dígame en qué he pecado para que me quite la célula-
Yo le expliqué que no había tal pecado sino solamente la consideración a sus muchos años como anfitriona y que merecía un descanso. Pero ella me dijo, que la célula en su casa ya era parte de su vida y que ella deseaba ser siempre una anfitriona.

La célula se le devolvió a la siguiente semana. En septiembre de 2017, se cumplieron 30 años de haber iniciado con el trabajo celular y Hortensia fue una de las homenajeadas por estas tres décadas sirviendo sin cesar como anfitriona. Para ella, el tener una célula en su casa es ya parte de su estilo de vida, de su naturaleza como cristiana. Un ejemplo admirable de amor, pasión y persistencia.


TRADUCCIÓN AL INGLÉS

A tireless hostess.
At the beginning of my cell work in Elim Santa Ana, I trained an initial group of ten leaders. The training was prolonged and I took enough time to make all the concepts clear. At the same time, I was teaching the church on the subject. When everything was ready I asked the church for ten volunteers to be the first hosts. But, for more efforts that I made, only nine hosts appeared. One of the leaders had to wait until a new host came up.

Among those first nine leaders was Hortensia. She opened the doors of her home from the beginning and continued like this for years. The cell in her house multiplied many times, maybe 40 times and gave birth to an entire zone with its respective pastor. After about 10 years of serving as hostess, I thought that what she had done for the cause of the gospel was already enough and I thought she deserved a break. I talked to her zone pastor who also agreed with me that she deserved to rest. The cell in her house moved to another home, but, the next day, she came looking for me at the church. She was crying like a little girl and would say to me:
- Please, tell me what has been my sin to have the cell taken away from me.
I explained that there was no such sin but only consideration towards her for so many years as hostess and that she deserved a break. But she told me, that the cell in her house was already part of her life and that she wanted to be a hostess, always.

She got her cell back on the following week. In September 2017, we reached 30 years of having started with the cell work and Hortensia was one of the honorees for these three decades, serving unceasingly as hostess. For her, having a cell in her house is already part of her lifestyle, of her nature as a Christian. An admirable example of love, passion and persistence.


TRADUCCIÓN AL PORTUGUÉS

Uma hospedeira incansável
No início do meu ministério em Elim Santa Ana, treinei um grupo inicial de dez líderes. O treinamento foi prolongado e eu demorei bastante tempo para deixar claros todos os conceitos. Ao mesmo tempo, eu estava ensinando a igreja sobre o tema do ministério celular. Quando tudo estava pronto, pedi à igreja dez voluntários para hospedar os primeiros grupos. Mas mesmo que eu tenha perguntado várias vezes, apenas nove anfitriões apareceram. Um dos líderes teve que esperar até aparecer um novo anfitrião.
Entre os primeiros nove anfritriões estava Hortensia. Ela abriu as portas de sua casa desde o início e continuou assim por anos. A célula em sua casa se multiplicou muitas vezes, talvez 40 vezes e deu à luz uma zona inteira com seu respectivo pastor. Depois de cerca de 10 anos de atuação como anfitriã, pensei que o que ela tinha feito pela causa do evangelho já era suficiente e que ela merecia uma pausa. Falei com o pastor da zona que também concordou comigo que merecia descansar. A célula em sua casa mudou-se para outra casa, mas, no dia seguinte, ela veio me procurar na igreja. Ela estava chorando como uma menina e me disse:
“Por favor, me diga qual foi meu pecado para ter a célula tirada de mim”.
Eu expliquei que não havia nenhum pecado, mas apenas uma consideração para com ela por tantos anos como anfitriã e que ela merecia uma pausa. Mas ela me disse que a célula em sua casa já era parte de sua vida e que ela queria ser uma anfitriã, sempre.
Ela voltou a sua célula na semana seguinte. Em setembro de 2017, a Igreja Elim celebrou 30 anos de ministério celular contínuo. Hortensia estava entre as pessoas que honramos, por servir como anfitriã por três décadas. Para ela, ter uma célula em sua casa é uma parte crítica de seu estilo de vida, sua natureza como crente em Cristo. Hortensia é um admirável exemplo de amor, paixão e persistência.

jueves, 22 de febrero de 2018

SORPRESAS DE LA HOSPITALIDAD

En 2011 recibí una llamada telefónica de un hombre que me dijo que había nacido en la ciudad de Santa Ana, El Salvador, pero que tenía muchos años de vivir en los Estados Unidos. Me dijo que deseaba conocer la iglesia Elim en Santa Ana y me preguntó si lo podía recibir. Acordé reunirme con esta persona desconocida en un punto de la ciudad. Al llegar me extrañó que este hombre estuviera solo, esperando en la calle.

Fuimos a la iglesia y después del servicio, al ver que él andaba redescubriendo la ciudad y que estaba solo, lo invité a almorzar. Fuimos a un buen restaurante donde, mientras comíamos, él comenzó a preguntarme sobre la historia de la iglesia y cómo habíamos vivido la experiencia de caída moral del pastor fundador y el proceso de sucesión que me había llevado a convertirme en el nuevo pastor general. Me llamó la atención que él conociera la historia de Elim, pero no le pregunté de dónde había obtenido esa información.

Al terminar, pagué la cuenta y le pregunté si podía llevarlo a algún lugar. Él me dijo que lo llevara al mismo punto donde lo había recogido. Al llegar allí, nuevamente no había nadie. Me pareció misterioso que él quisiera quedarse allí solo. Le dije que yo podía esperar hasta que llegaran por él. Pero, me insistió que no era necesario. Un poco renuente lo dejé en el lugar pensando que era extraño que se quedara allí solo.

Unas semanas después recibí una carta muy formal de parte de este mismo hombre en la cual me invitaba a ser orador de la Cumbre Mundial de Liderazgo de 2012. El hombre era Jim Mellado y era el presidente de la Asociación Willow Creek que organiza la Cumbre Mundial de Liderazgo. Nunca mencionó nada de eso durante las horas que compartimos en Santa Ana. Aunque la historia no tiene relación con las reuniones en las casas, sí la tiene con el tema de la hospitalidad, la cual, es esencial en el trabajo celular.


TRADUCCIÓN AL INGLÉS 

Hospitality surprises. 
In 2011, I received a phone call from a man who told me he was born in the city of Santa Ana, El Salvador, but that he had lived in the United States for many years. He told me that he wanted to know the Elim church in Santa Ana and asked if I could receive him. I agreed to meet this unknown person at a point in the city. Upon arriving I was surprised that this man was alone, waiting on the street.

We went to church and after the service, seeing that he was rediscovering the city and that he was alone, I invited him to lunch. We went to a good restaurant where, while we ate, he began to ask me about the history of the church and how we had experienced the moral fall of the founding pastor and the process of succession that had led me to become the new senior pastor. It struck me that he knew the history of Elim, but I did not ask him where he got that information from.
When we finished, I paid the check and asked if I could take him somewhere. He told me to take him to the same place where I had picked him up. Upon arriving there, there was no one again. It seemed mysterious to me that he wanted to stay there alone. I told him I could wait until someone came for him. But, he insisted that it was not necessary. A little bit reluctant I left him in the place thinking it was strange that he would stay there alone.

A few weeks later I received a very formal letter from this same man inviting me to be a speaker at the 2012 Global Leadership Summit. The man was Jim Mellado and was the president of the Willow Creek Association that organizes the Global Leadership Summit. He never mentioned any of that during the hours we shared in Santa Ana. Although the story has no relation to meetings in the houses, it does have to do with hospitality, which is essential in cell work.


TRADUCCIÓN AL PORTUGUÉS 

Surpresas de hospitalidade.
Em 2011, recebi um telefonema de um homem que me disse que nasceu na cidade de Santa Ana, El Salvador, mas que viveu nos Estados Unidos por muitos anos. Ele me disse que queria visitar a igreja de Elim em Santa Ana e perguntou se eu poderia mostrá-lo. Concordei em conhecer essa pessoa desconhecida em um lugar particular em Santa Ana, e fiquei surpreso por ele estar sozinho, esperando na rua.
Nós fomos à igreja e depois do serviço, vendo que estava redescobrindo a cidade e que estava sozinho, eu o convidei para almoçar. Nós fomos a um bom restaurante onde, enquanto comemos, ele começou a me perguntar sobre a história da igreja e sobre o fracasso moral do pastor fundador e o processo de sucessão que me levou a tornar-se o novo pastor sênior. Me ocorreu que ele conhecia a história de Elim, mas não perguntei de onde ele obteve essa informação.
Quando terminamos, paguei a conta e perguntei se eu poderia levá-lo a algum lugar. Ele me disse para levá-lo para o mesmo lugar onde o peguei. Ao chegar lá, notei que não havia ninguém lá para buscá-lo. Parecia misterioso para mim que ele queria ficar lá sozinho. Eu disse a ele que eu poderia esperar até que alguém viesse a ele, mas ele insistiu que não era necessário. Um pouco relutante eu o deixei no lugar pensando que era estranho que ele ficasse lá sozinho.

Poucas semanas depois, recebi uma carta muito formal deste mesmo homem que me convidava a ser um palestrante na Cúpula Global Liderança de 2012. O homem era Jim Mellado e era o presidente da Associação Willow Creek que organiza a Cúpula Global de Liderança. Ele nunca mencionou nada disso durante as horas que compartilhamos em Santa Ana. Embora a história não tenha relação com as reuniões nas casas, isso tem a ver com a hospitalidade, o que é essencial no trabalho celular

viernes, 9 de febrero de 2018

PROMESAS PARA LOS ANFITRIONES

Desde que existe registro se sabe que en el medio oriente se ha considerado un deber sagrado el acoger, alimentar, alojar y proteger a todo viajero que se detenga delante del hogar. Los extraños eran tratados como huéspedes y se establecían con ellos fuertes lazos de amistad que podían incluso pasar de padres a hijos. La ley de Moisés recomendaba la hospitalidad y para los griegos también era un deber religioso. Ambas tradiciones se unieron para que en el Nuevo Testamento la hospitalidad se adoptara como un deber cristiano.

El rico de la historia de Lucas 16:19-25 violó gravemente la ley de la hospitalidad al no recibir a Lázaro e invitarlo a comer. El Señor explicó cómo el rico terminó condenado por su insensibilidad y falta de atenciones a los demás. En el griego el término “hospitalario” es philoxenos que se puede entender como amigo de los extraños; por ejemplo, en Tito 1:8; 1 Pedro 4:9. Por su parte hospitalidad es philoxenia, amor a los extraños, como en Romanos 12:13 y Hebreos 13:2. De manera que las Escrituras nos animan a que seamos amigos y amantes de quienes nos son extraños. Este deber posee una gran promesa: “El que a vosotros recibe, a mí me recibe; y el que me recibe a mí, recibe al que me envió. El que recibe a un profeta por cuanto es profeta, recompensa de profeta recibirá; y el que recibe a un justo por cuanto es justo, recompensa de justo recibirá. Y cualquiera que dé a uno de estos pequeñitos un vaso de agua fría solamente, por cuanto es discípulo, de cierto os digo que no perderá su recompensa” Mateo 10:40-42.


TRADUCCIÓN AL INGLÉS

Promises for the hosts.
Ever since there is a record, it is known that in the Middle East it has been considered a sacred duty to welcome, feed, lodge and protect any traveler who stops in front of the house. The strangers were treated as guests and strong bonds of friendship were established with them that could even pass from father to son. Moses’ law recommended hospitality and for the Greeks it was also a religious duty. Both traditions came together so that in the New Testament hospitality would be adopted as a Christian duty. 
The rich man in the story of Luke 16: 19-25 seriously violated the law of hospitality by not receiving Lazarus and inviting him to eat. The Lord explained how the rich man ended up condemned by his insensibility and lack of attention to others. In the Greek the term “hospitable” is philoxenos which can be understood as a friend of strangers; for example, in Titus 1: 8; 1 Peter 4: 9. For its part, “hospitality” is philoxenia, love for strangers, as in Romans 12:13 and Hebrews 13: 2. So the Scriptures encourage us to be friends and lovers of those who are strangers to us. This duty has a great promise: “He who receives you receives Me, and he who receives Me receives Him who sent Me. He who receives a prophet in the name of a prophet shall receive a prophet’s reward. And he who receives a righteous man in the name of a righteous man shall receive a righteous man’s reward. And whoever gives one of these little ones only a cup of cold water in the name of a disciple, assuredly, I say to you, he shall by no means lose his reward.” Matthew 10: 40-42.


TRADUCCIÓN AL PORTUGUÉS

Promessas para os anfitriões
Desde a história registrada, era bem conhecido que aqueles que viviam no Oriente Médio consideravam seu dever sagrado receber, alimentar, hospedar e proteger qualquer viajante que precisasse de ajuda. Os estranhos foram tratados como convidados e fortes vínculos de amizade foram estabelecidos com eles que poderiam até passar de pai para filho. No Antigo Testamento, a hospitalidade era a norma, como podemos ver no caso do sogro de Moisés que o acolheu em sua casa. Mais tarde, os gregos também consideravam a hospitalidade um dever religioso. Ambas as tradições se uniram para que, no Novo Testamento, a hospitalidade fosse adotada como dever cristão.
O homem rico na história de Lucas 16:19-25 violou seriamente a lei da hospitalidade ao não receber Lázaro e convidá-lo a comer. O Senhor explicou como o homem rico acabou condenado por sua insensibilidade e falta de atenção aos outros. No grego, o termo “hospitaleiro” (philoxenos) pode ser entendido como um amigo de estranhos (Tito 1: 8; 1 Pedro 4: 9). Estreitamente conectado com “hospitaleiro” é a palavra “hospitalidade” (philoxenia), que significa um amor para estrangeiros (Romanos 12:13; Hebreus 13: 2).
As Escrituras nos encorajam a ser amigos e amáveis para com aqueles que são estranhos para nós. Este dever tem uma grande promessa: “Quem vos recebe, a mim me recebe; e quem me recebe a mim, recebe aquele que me enviou. Quem recebe um profeta em qualidade de profeta, receberá galardão de profeta; e quem recebe um justo na qualidade de justo, receberá galardão de justo. E qualquer que tiver dado só que seja um copo de água fria a um destes pequenos, em nome de discípulo, em verdade vos digo que de modo algum perderá o seu galardão.” (Mateus 10:40-42) 

jueves, 1 de febrero de 2018

PROPÓSITO DE AÑO NUEVO: MÁS DE JESÚS

Según varios estudios, las resoluciones de año nuevo no duran mucho tiempo. Uno de esos estudios indica que el 25% de las personas no logran sus propósitos ni siquiera durante la primera semana de enero. Otro 67% renuncia después de la primera semana y solamente el 8% de las personas cumple su propósito durante todo el año. ¿Por qué tantas personas abandonan sus resoluciones? Porque solamente establecen la meta que desean alcanzar, pero no el mecanismo para lograrla.

Cuando se trata de la relación con Jesús, una persona se puede proponer: “cultivar mayor intimidad con Jesús”. Esa es una buena meta, pero está destinada a no ser cumplida por el 92% de los que se la propongan. Para que se pueda alcanzar hay que tener en cuenta que para desarrollar mayor intimidad con Jesús se necesita más oración y más lectura de la Biblia. Pero, aún eso no es un buen mecanismo. Para orar y leer la Biblia más debemos definir el momento del día en que lo haremos y el lugar donde lo haremos.

Una buena resolución de año nuevo tendría más probabilidades de ser cumplida si la definiéramos así: “Durante este año apartaré de las 5 a las 6 AM para orar y leer la Biblia en mi habitación antes que cualquier otra actividad”. Esa no solo es una meta, establece también un mecanismo para lograrla.


TRADUCCIÓN AL INGLÉS

Purpose of the new year: more of Jesus
According to several studies, New Year's resolutions don’t last long. One of those studies indicates that 25% of people do not achieve their resolutions not even during the first week of January. Another 67% quit after the first week and only 8% of people fulfill their purpose throughout the year. Why do so many people abandon their resolutions? Because they only establish the goal they want to achieve, but not the mechanism to achieve it.

When it comes to the relationship with Jesus, a person can propose: “cultivate greater intimacy with Jesus.” That is a good goal, but it is destined not to be fulfilled by 92% of those who propose it. In order to reach it, we must bear in mind that to develop greater intimacy with Jesus, more prayer and more reading of the Bible is needed. But, even that is not a good mechanism. To pray and read the Bible more, we must define the time of day when we will do it and the place where we will do it.

A good New Year's resolution would be more likely to be fulfilled if we define it this way: "During this year I will reserve from 5 to 6 AM to pray and read the Bible in my room before any other activity." That is not only a goal, it also establishes a mechanism to achieve it.



TRADUCCIÓN AL PORTUGUÉS

Estratégias claras para passar tempo com Jesus.
De acordo com vários estudos, as resoluções de Ano Novo não duram muito. Um desses estudos indica que 25% das pessoas nem mesmo atingem suas resoluções durante a primeira semana de janeiro. Outros 67% desistem após a primeira semana e apenas 8% das pessoas cumprem seu propósito ao longo do ano. Por que tantas pessoas abandonam suas resoluções? Porque elas apenas estabelecem o objetivo que desejam alcançar, mas não a estratégia para alcançá-lo.
Quando se trata do nosso objetivo com Jesus, uma pessoa pode propor: “Eu quero cultivar maior intimidade com Jesus”. Esse é um bom objetivo, mas está destinado ao fracasso em 92% daqueles que o propõem. Para alcançá-lo, devemos ter em mente que, para desenvolver uma maior intimidade com Jesus, é necessária mais oração e mais leitura da Bíblia. Mas mesmo essa não é uma boa estratégia. Para orar e ler mais a Bíblia, devemos definir a hora do dia em que o faremos e o lugar onde o faremos.
Uma boa resolução de Ano Novo seria mais provável de ser cumprida se a definíssemos desta forma: “Durante este ano, eu reservarei das 5 às 6 da manhã para orar e ler a Bíblia no meu quarto antes de qualquer outra atividade”. Isso não é apenas um objetivo, também estabelece uma estratégia clara para alcançá-lo.